Terapia de familia

La familia a lo largo de su ciclo vital va experimentando cambios, a los cuales debe adaptarse constantemente para mantener el equilibrio familiar. Muchas veces sucede que nos vemos desbordados por situaciones, algunas dadas en nuestra propia familia (problemas de convivencia, desempleo, etc.) y otras de forma externa a ésta, que la afectan directamente y provocan crisis en nuestro funcionamiento. La terapia familiar comparte la idea que cada conflicto que se genera en el seno familiar afecta a todos los miembros que la componen, por lo tanto todos podemos colaborar en su solución.

¿ Qué pretende la terapia familiar sistémica ?

Desde una mirada integral al problema, la terapia familiar pretende desarrollar estrategias de solución, que faciliten la adaptación a los cambios y les permita recuperar su equilibrio y bienestar, partiendo siempre de la idea de colaborar para encontrar una solución al problema que comparten.

¿ Cuándo debemos acudir a terapia?

Podemos considerar acudir a terapia familiar cuando nos sintamos afectados por una problemática que se presenta en la familia o en algún miembro y acaba afectando a todo el sistema familiar.

Motivos más frecuentes de consulta

  • Cambios significativos en el ciclo vital de la familia (nacimiento de hijos, llegada a la adolescencia, salida de los hijos del hogar y readaptación de la pareja, jubilación, cuidado de personas mayores o dependientes, etc.).
  • Cambios significativos inesperados en el sistema familiar: problemas laborales/económicos, fallecimiento, enfermedades.
  • Relaciones problemáticas en la familia y problemas de comunicación.
  • Conflicto en las relaciones familiares (padres-hijos, etc.)
  • Conflictos individuales que afectan al resto de la familia (adicciones, estrés, etc.)